Planeta

Ya llegó el veredicto: 2021 es el año en el que debemos tener esperanza en nuestra lucha contra el cambio climático

enero 22, 2021 AutorJustin Lessner

“¡Cómo se atreven!” gritó Greta Thunberg a los líderes de la cumbre climática de la ONU en 2019. “Estamos en el comienzo de una extinción masiva y sólo pueden hablar de dinero y de cuentos de hadas sobre el crecimiento económico eterno.” Estaba totalmente en lo cierto. El cambio climático es muy real.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) estima que tenemos 10 años antes de que la catástrofe se torne irreversible. Más de 11,000 científicos han declarado unánimemente que la emergencia climática podría provocar un “sufrimiento incalculable”. Hay más material sintético en el planeta que materia viva.

Sin embargo, hay esperanza de un mejor futuro.

El cambio está sucediendo, de verdad.

Los activistas climáticos dedicados han tenido un gran impacto en la conciencia ambiental: los combustibles fósiles son el nuevo tabaco. El lenguaje también es diferente, comunicando un peligro inminente en lugar de un calentamiento climático.

¿Entonces qué es necesario hacer?

Debemos lograr cero emisiones netas para mediados de siglo y evitar que las temperaturas globales aumenten en más de 1.5º C para 2100. En diciembre de 2015, 196 países adoptaron el Acuerdo Climático de París internacional legalmente vinculante para hacer precisamente eso y descarbonizar el mundo para 2050.

¿Dónde nos encontramos realmente?

Acabamos de presenciar la década más cálida registrada. Y la realidad es que todavía estamos lejos del cero neto para 2050, pero hay señales alentadoras. En 2020, el mundo se enfocó en la pandemia, pero la economía global siguió descarbonizándose. En diciembre de 2020, 110 países se comprometieron con la neutralidad de carbono para 2050, China en 2060, ¡y Nueva Zelanda en 2025! Esto significa que el 50% del PBI mundial y cerca del 50% de las emisiones mundiales de CO2 se abarcan con el compromiso de cero neto.

Las empresas se están involucrando: más de 1,500 empresas con ingresos combinados de $12.5 billones han establecido sus metas de cero neto entre 2025 y 2050.

El sector financiero está invirtiendo en todas las cosas ecológicas: muchas de las aseguradoras más grandes del mundo, fondos de jubilación y propietarios de activos, con más de $5 billones, se han comprometido a estar en el cero neto de las emisiones de carbono para 2050.

La tecnología está predicando con el ejemplo: avances tecnológicos vitalmente importantes (AI, medidores inteligentes, supercomputadoras de modelado meteorológico, etc.) podría generar hasta un tercio de las reducciones de emisiones de CO2 para 2030. Google se ha comprometido a funcionar usando energía libre de carbono para 2030, Amazon se ha puesto la meta de neutralidad de carbono para 2040, Microsoft será carbono negativa para 2030.

Incluso el sector energético se está descarbonizando: las energías renovables ofrecen una ruta directa hacia un mundo descarbonizado. Incluyendo la hidroenergía, las renovables capturaron tres cuartas partes de la nueva capacidad de energía y en sólo cinco años, la energía solar y eólica se han transformado de fuentes de energía costosas a la forma más barata de generar nueva energía.

Cuidar del medio ambiente está de moda: treinta y dos marcas de moda han firmado el Fashion Pact, comprometiéndose a eliminar las emisiones de carbono para 2050. Las marcas están revisando su perspectiva sobre las ganancias y la sostenibilidad y equilibrando las ganancias con las personas y el planeta.

Así que, aunque los sectores se están moviendo a velocidades distintas, todos los carriles se dirigen en la misma dirección: hacia la descarbonización.