Personas

Las salas de rabia y los clubes de gritos pueden ser la nueva válvula de escape para la salud mental que no sabías que necesitabas

abril 5, 2021 Autor César Albarrán Torres

Casi todos vivimos en una cultura en la que reprimir tus sentimientos suele percibirse como una cualidad positiva e incluso virtuosa. Sin embargo, todos sabemos que a veces la vida no es perfecta.

Los últimos 15 meses han sido particularmente desafiantes para todos, con la pandemia y sus muchos retos sociales, económicos, psicológicos y culturales (incluido un ciclo de elecciones presidenciales en Estados Unidos particularmente virulento que hizo tambalear al mundo entero).

Debido a que los “buenos modales” dictan que no expresemos nuestros sentimientos gritando o mostrando agresión (una noción cultural que afecta a las mujeres en particular), muchas emociones se reprimen y causan daño. Sin embargo, algunos expertos y emprendedores se están dando cuenta de que, después de todo, soltar es maravilloso.

¿Alguna vez has tenido ganas de destruir la TV con un bate de béisbol? Pues ahora ya puedes hacerlo, ¡sin que te juzguen!

The Break Room es una de estas “salas de rabia” que ofrece una experiencia catártica. Según el club, “Dentro del Break Room sólo estás tú, tus objetos frágiles y un bate de béisbol en la mano. Lo que haces en tu tiempo y cómo desahogas tus sentimientos está enteramente a tu elección. Tu objetivo es aprovechar este tiempo para sentirte mejor, liberar cualquier agresión y pasar un buen rato. Haremos todo lo posible para que así sea.”

Andrea, una ejecutiva de diseño de 38 años, visitó este lugar y nos cuenta de su experiencia: “Visité The Break Room por curiosidad y como un desafío personal. Me cuesta mucho hacer cosas que podrían ser consideradas “ridículas” o cualquier cosa que me coloque en una posición vulnerable frente a los demás. También es difícil para mí sacar la ira de mi sistema, ya que va en contra de la idea de lo que es una buena chica.”

Ella nos cuenta cómo fue su experiencia: “Al principio estaba un poco incómoda y era consciente de que el personal me estaba mirando, pero después de que rompí el primer plato me sentí libre. La adrenalina comenzó a bombear, como si estuviera participando en un deporte extremo. Físicamente también es una actividad muy exigente. Después de mi sesión comencé a llorar mientras caminaba por las calles, antes de la sesión tenía la necesidad de soltar: esos sentimientos reprimidos se despertaron en The Break Room.”

¿Recomendaría la experiencia a otros? “Creo que es un buen método para desahogar tus sentimientos sin lastimar a nadie. Sin embargo, estoy en contra de la idea de colocar fotos de tus ex u otras personas en los objetos que estás a punto de romper, porque estás cediendo ante la otra persona y estás transfiriendo tu responsabilidad de tus propios sentimientos.”

Todos necesitamos gritar fuerte de vez en cuando… ¡llegan los clubes de gritos! ¡Ahhhh!

Alguna vez has sentido que quieres liberar tus sentimientos gritando o te has encerrado en tu coche o un cuarto vacío para dejar salir un buen ¡Ahhhhh! Pues la pandemia y todas esas interminables reuniones por Zoom ciertamente nos dieron ganas de gritar.

Con la tormenta perfecta de crisis personales y colectivas, la creatividad apareció y se creó el Scream Club. Es una plataforma web en la que los usuarios pueden gritar colectivamente hacia el vacío, elevando su adrenalina y experimentando una liberación relajante. Como lo detalló Vice, ¡el website incluso lleva el puntaje de los gritos más largos!