Prosperidad

Por qué debes fijarte de dónde viene el chocolate que consumes

octubre 18, 2021 Autor César Albarrán Torres

Desde que los españoles descubrieron la bebida hecha con base de cacao en lo que es hoy el continente americano, el chocolate se ha convertido en un alimento delicioso, misterioso y codiciado.

Tras su popularización en Europa, primero, y luego en el resto del mundo, el chocolate se ha convertido en un alimento que brinda tanto gozo como en ocasiones sufrimiento. Debido a lo difícil de su cosecha y la enorme demanda del producto a nivel global, las cadenas de producción suelen mantenerse con trabajo exhaustivo y a menudo con trabajo infantil.

El chocolate se produce en pocas regiones del mundo

El cacao necesita de condiciones de suelo y climáticas muy específicas, contrario a otras cosechas, como la papa, que puede crecer prácticamente en cualquier geografía. El cacao únicamente puede cosecharse en algunas regiones de África, áreas tropicales en Asia y las islas de Pacífico (como Papua Nueva Guinea), y áreas tropicales de América. 

A menos regulación, mayor el potencial de abusos

En algunos países africanos, como Costa de Marfil, la producción masiva de cacao está fincada en el abuso y trabajo infantil. Según la ONG End Slavery Now, Costa de Marfil produce el 36% del cacao del mundo, y unos 250,000 niños sostienen esa producción masiva. Para esta organización, las autoridades locales y algunas de las grandes compañías se hacen de la vista gorda cuando se habla de estos abusos y su impacto tanto en la economía local como en la fábrica social.

Niños de tan sólo ocho o nueve años de edad trabajan de sol a sol cosechando el cacao que crece en árboles, cortando las frutas con un machete. Como lo reporta National Geographic, la cantidad de chocolate que proviene de África es considerable, pues “Más del 70% de los granos de cacao que se venden en el mundo para los fabricantes de chocolate proceden de esas naciones africanas, según el Foro Internacional para los Derechos Laborales (ILRF), con sede en Washington”. 

El sello Fair Trade y su importancia: No Child for Sale

El sello Fair Trade garantiza que la línea de producción del chocolate está construida en base a empleo justo desde la cosecha hasta el procesamiento y distribución del producto. En el caso del cacao, el problema radica en el empleo de menores de edad y bajo condiciones paupérrimas e injustas. Por esto, la campaña No Child for Sale se enfoca en garantizar que las marcas no utilicen materia prima que haya sido obtenida a base de trabajo infantil. 

La próxima vez que compres chocolate, consulta la lista de las marcas que siguen los lineamientos Fair Trade. Estas marcas no incluyen únicamente empresas pequeñas, sino también gigantes como Cadbury e incluso la línea de alimentos de Ikea. La línea de Oxfam está, por supuesto, certificada. El elegir marcas con sello Fair Trade nos ayuda a tener un consumo personal más sustentable y ético. 

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