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La historia de los hipopótamos silvestres que están causando estragos en el ecosistema de Colombia

febrero 5, 2021 AutorCésar Albarrán Torres

Una de las historias más extrañas de la lucha contra los cárteles de la droga en Colombia involucra hipopótamos silvestres. Sí, en serio. Cuenta la leyenda que en el apogeo del comercio de cocaína las cosas se pusieron tan extravagantes que el líder del Cártel de Medellín, Pablo Escobar, importó en aviones a decenas de animales salvajes africanos para su finca privada.

¿Pero no se supone que los hipopótamos viven únicamente en… África?

Sí, los hipopótamos definitivamente no son endémicos de Colombia. Integraron el zoológico privado de Pablo Escobar en su finca infame, la Hacienda Nápoles.

A pesar de que existen leyes estrictas con respecto al tráfico de especies silvestres y en peligro de extinción, a menudo el dinero tiene la última palabra cuando hay delitos y corrupción de por medio. Debido a que la región de Antioquia es cálida y húmeda, los cuatro hipopótamos originales encontraron un lugar ideal para prosperar y ahora hay hasta 100. Y se reproducen a un ritmo alarmante.

Cuando Escobar fue capturado, los hipopótamos vagaron libremente y ahora hay peticiones para dispararles.

Al contrario de lo que su apariencia regordeta y linda podría hacernos creer, los hipopótamos están básicamente en la cima de su ecosistema. Son increíblemente fuertes y agresivos cuando necesitan serlo, por lo que no tienen depredadores naturales en Colombia.

Entonces, algunos hipopótamos se convirtieron en muchos y han estado asustando a las comunidades locales y alterando el ecosistema durante años. ¡Parece sacado de una novela de realismo mágico de Gabriel García Márquez! Estos hipopótamos se han convertido en las mayores especies invasoras del planeta y los científicos advierten que su número podría incrementar a 1,500 en los próximos años.

Sus heces y orina son tóxicas.

El problema principal es que sus heces y orina pueden ser perjudiciales para otros animales y tienen el potencial de afectar a los humanos, ¡como si no tuviéramos suficientes infecciones interespecies en este momento!

Sólo el año pasado se declaró que los “hipopótamos de cocaína” en realidad estaban ayudando a revitalizar el ecosistema, pero esa teoría ha sido desacreditada.

¿Pero que se puede hacer con estos pobres y gentiles gigantes? Casi nada, desafortunadamente.

El gobierno colombiano tiene una gran decisión que tomar. ¿Es el sacrificio de animales la única opción o se podría salvar a los hipopótamos para que puedan vivir una vida larga y feliz?

Cuando una especie extraña entra en un ecosistema, puede causar estragos. En lugares como Australia y Nueva Zelanda, por ejemplo, incluso el gentil gato doméstico se ha vuelto salvaje y ha afectado enormemente a las poblaciones de especies de reptiles y aves (¡estos gatos salvajes son enormes!). Lamentablemente, según los científicos, reubicar o esterilizar a los animales con la suficiente eficacia para evitar que se reproduzcan rápidamente ya no es una opción.