Prosperidad

¿Quieres salvar al planeta? Escucha a los pueblos originarios

abril 14, 2021 AutorCésar Albarrán Torres

El largo y tortuoso proceso de colonización de gran parte del mundo por las potencias europeas dejó varios prejuicios en la manera en que los colonizadores, los grupos mestizos y hoy en día las sociedades modernas se relacionan con los pueblos originarios.

Desde lo que hoy se conoce como América hasta África, pasando por Asia y Oceanía, las comunidades indígenas se han visto relegadas en materia política, cultural y social. Por un lado, muchos han sido despojados de sus tierras. Por el otro, la manera tradicional en que se relacionan con el medio ambiente, por lo general con un ímpetu de conservación y no de explotación, es juzgado como una manera poco evolucionada e improductiva de relacionarse con la Tierra. 

El cambio climático es un cataclismo que debe poner a pensar a todo el mundo. La lección que debemos de aprender: usa lo que necesitas y garantiza que los recursos se renueven.

Hay que metérnoslo en la cabeza de una vez por todas. El cambio climático está científicamente comprobado y se debe a la explotación indiscriminada de los recursos naturales y a la industrialización masiva.

Los pueblos indígenas subsistieron por siglos, e incluso por miles de años en el caso de grupos como los aborígenes australianos, sin interrumpir la regeneración natural de los recursos. Tomaban lo que necesitaban, escuchaban a la naturaleza y dejaban que plantas y animales hicieran lo suyo para garantizar que los recursos no se terminaran. Los científicos coinciden, al fin, que la tradición a veces o casi siempre puede más que el progreso. 

No lo decimos nosotros, lo dice la Organización de las Naciones Unidas. La lección que debemos aprender: si no sabes, no te metas.

Un reporte reciente publicado por la ONU indicó que las comunidades indígenas de América Latina y el Caribe son las indicadas para salvaguardar el medio ambiente frente al cambio climático.

En regiones como el Amazonas, tanto en Brasil como en países vecinos como Colombia, la voracidad de la industria maderera ha desplazado a pueblos indígenas que son guardianes milenarios del área. El reporte indica que el apoyar y empoderar a estas comunidades también es la solución más efectiva en materia de costos, no sólo en cuestión de emisiones de carbono, sino también para proteger a la biodiversidad y los sistemas climáticos.

Así que si lo que mueve al mundo es Don Dinero, esta también es una solución más redituable.