Prosperidad

La discriminación lingüística en México es real, así es como puedes ayudar a combatirla

agosto 29, 2021 Autor Diego Herrera

La mayoría de nosotros somos conscientes de la discriminación que enfrentan las comunidades indígenas. ¿Pero sabías que la discriminación se extiende a las lenguas indígena?

En México existen 6,6 millones personas de 5 años o más que hablan alguna lengua indígena, aunque esa cantidad se reduce. Entre 1930 y 2015 la tasa de hablantes de lenguas indígenas de 5 años o más, se redujo de un 16% a 6.6%.

Los grupos de habla de lengua indígena están principalmente establecidos al sur, oriente y sureste del territorio nacional; Oaxaca, Chiapas, Veracruz de Ignacio de la Llave, Puebla y Yucatán. Estas 5 entidades concentran el 61.09% de la población total indígena.

Las personas indígenas ya son un grupo de población en situación de vulnerabilidad.

Los pueblos indígenas de México ya enfrentan muchas dificultades: desde la pobreza y el acceso desigual a la educación hasta el aislamiento geográfico y la atención médica. Pero uno que a menudo se olvida es el derecho a hablar su idioma.

La población indígena interna (según datos del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social de la Comisión Nacional de la Seguridad de Gobernación) hasta noviembre del 2015, la población indígena interna en los centros penitenciarios del país era de 8,412 personas, de ellos 286 son mujeres y 8,126 hombres.

Pero las comunidades indígenas son comunes en todo México.

En México existen comunidades o pueblos que registran una población mayor de 100 personas, siendo los náhuatl, zapotecos y mixtecos los de mayor porcentaje de habitantes.

Saber en español solo las palabras “si” y “no” les llega a costar la cárcel a las personas indígenas, esto al no poder defenderse ante un Ministerio Público, según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Se han observado distintas problemáticas relacionadas con los indígenas en reclusión, tales como:

  • La falta de intérpretes y/o traductores.
  • Falta de defensores que hablen su lengua.
  • Discriminación por pertenecer a un pueblo o comunidad indígena.
  • Falta de información sobre los derechos humanos que les asisten.
  • Escasa visita familiar que reciben, debido a la lejanía de sus comunidades, respecto del lugar donde esta ubicado el centro de reclusión y la falta de recursos económicos.
  • Deficiente atención médica, que reciben en el centro de internamiento.
  • Insuficientes oportunidades para el desarrollo de las actividades laborales encaminadas a su reinserción social.

Muchos mexicanos indígenas están presos porque carecen de las habilidades básicas en español.

Las ONG coinciden en que uno de los mayores excesos contra los indígenas es el abuso de la prisión preventiva. La pena se puede aplicar con delitos graves como el secuestro, el homicidio o el robo con violencia. Un ejemplo es Dominga González, una nahua de 63 años, no sabía nada de eso. Ella solo recuerda que rezó con todas sus fuerzas para no morir antes de llegar a prisión.

González fue detenida en su natal San Pedro Tlanixco (Estado de México) en 2007. Se le acusó de matar a un empresario español con el que su comunidad tuvo un conflicto por la concesión de un río. Pasó una década en la cárcel hasta que fue declarada culpable. La obligaron a firmar documentos pese a ser analfabeta. No tuvo acceso a un intérprete y durmió en el suelo. Pero los primeros minutos fueron los más difíciles. “Los policías me llevaron a un cuarto muy feo. Me amenazaron con que si no hablaba me violaban”, recuerda la activista, absuelta en 2019 por fallas en su proceso, y tras pasar 12 años encerrada.

En gran parte del mundo existen pueblos donde sólo algunas personas adultas hablan alguna lengua y no la han transmitido a las nuevas generaciones; esas lenguas están en riesgo de desaparecer.

La desvalorización de las lenguas nativas, y en muchos casos la vergüenza de hablarlas ha ocasionado que las familias indígenas privilegien el uso del idioma dominante como mecanismo de adaptación al contexto social también dominante. Como resultado, las generaciones recientes se encuentran en un proceso de olvido de su lengua materna indígena.